Génesis 2:7
“Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida.”
VERSÍCULOS
10/31/2025
Génesis 2:7 (NTV)
“Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida.”
Dios nos formó con intención y cercanía
El Creador no habló al hombre a la existencia como hizo con el resto de la creación. Lo formó con sus propias manos del polvo de la tierra. Eso nos habla de cercanía, de cuidado, de un diseño personal.
Somos tierra con aliento divino
No somos solo materia. Somos espíritu vivificado por Dios mismo. Él sopló en nosotros Su aliento, y eso nos hace únicos: portadores de vida espiritual, llamados a vivir en conexión con nuestro Creador.
Nuestra vida tiene un origen santo
El inicio de nuestra existencia no está en el caos, sino en el corazón de Dios. Cada persona es fruto de ese acto sagrado de creación. Por eso toda vida es valiosa y debe ser tratada con dignidad.
Dependemos de Dios para vivir verdaderamente
Sin su aliento, el cuerpo es solo polvo. Esta verdad nos recuerda que sólo en comunión con Él encontramos sentido, fuerza y propósito. Cuando nos alejamos de Dios, nos vaciamos; cuando lo buscamos, renacemos.
El soplo de Dios sigue disponible hoy
Ese mismo aliento que dio vida a Adán es el que hoy nos renueva por medio del Espíritu Santo. Dios quiere llenarte con Su vida, con Su poder y con Su dirección para cada paso que tomes.
Hoy, respira profundo y recuerda: el aliento que te sostiene vino del cielo. No fuiste hecho para vivir solo por instinto, sino con propósito eterno. Vuelve a Dios cada día, y deja que Su Espíritu te llene de vida abundante. ¡Buen día! Que Su aliento te fortalezca y te guíe.
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